Educación

Justo en la nota: oído absoluto

El oído absoluto es la capacidad que posee un ser humano para identificar una nota musical sin la ayuda de un sonido externo o cualquier referencia, es decir la persona tiene una memoria auditiva que lo hace recordar ciertos sonidos con tan solo escucharlos en un determinado momento. Esta habilidad está asociada, en algunos casos, con personas que tienen alguna discapacidad, ya sea por autismo o porque son invidentes.

Las personas logran desarrollar más otros sentidos al grado de considerarlos unos expertos en esa área. Por lo general, ellos no perciben el mundo igual que el resto de los individuos. Todos ellos nacen con ese don musical, se estima que entre 1.000 personas solo una lo tiene. Muchos intentan aprenderla utilizando diferentes métodos costosos, pero ninguna ha resultado eficaz.

Pues bien, cada ser humano que posee el oído absoluto tiende a ser más perfeccionista a la hora de escuchar una nota musical. Resulta un poco molesto, para el que percibe las notas de diferente manera, estar en un concierto y escuchar como alguien se puede equivocar tocando alguna de estas.

En países como China o Vietnam es más común ver a este tipo de personas donde sus lenguas tonales invitan a que una palabra dependa de un tono. Percibir cada nota de manera distinta que el resto, sin duda, da una percepción distinta del mundo. Ellos van más allá del sonido, sienten la nota sin importar cualquier partitura para identificarla.

Otras características de este don son: poder cantar perfectamente una nota sin haber leído la partitura de la canción antes, identificar las notas que se tocan al mismo tiempo y nombrar las notas que causan los sonidos como la bocina de un automóvil o del timbre.

Para aquellos que no pueden identificar las melodías con tanta facilidad no resulta molesto escuchar una desafinación, pero para los que sí lo hacen es una tortura. Hay muchas teorías sobre el oído absoluto, algunas dicen que las personas nacen con esta habilidad y otras reflejan que algunas personas lo adquieren antes de los cuatro años. Lo que sí es cierto es que si no se desarrolló en los primeros años de vida es casi imposible que lo haga siendo un adulto.

Sinceramente sería interesante poder percibir los sonidos como lo hacen estas personas porque así estaríamos más conscientes de los errores, pero también resultaría agobiante escuchar todas las equivocaciones que cometen los demás y no poder hacer nada. No necesariamente se debe ser músico para conocer sobre este mundo, es más muchos quisieran poder tener esta cualidad bien desarrollada.

Percibir la nota y lo que transmite cada una de ellas nunca se volvió más fascinante hasta ahora. Encontrar música en cada rincón nos hace admirar el mundo como nunca antes. Las personas con oído absoluto pasan del encantamiento por escuchar una orquesta al odio si llegan a percibir errores. Ellos le ponen nombre y apellido a todo lo que escuchan y lo sorprendente de todo esto es que algunos nunca estudiaron música.

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